Una historia especial

Rigidez torsional


Carrocería de rigidez superior respecto a la de los vehículos cerrados...

¿Recordáis que en el SSM pasaba un arco de seguridad en la parte central alta del habitáculo? Esa barra de seguridad ya existía en el esbozo del diseño y así se quedó hasta el final. Cuando entrábamos en el habitáculo, sentíamos la divertida sensación de encontrarnos en la cabina de una sauna, aunque estuviéramos en un coche descapotable. Esta barra de seguridad ya estaba presente en un vehículo deportivo precedente, el Beat. Dichos modelos con barra de seguridad eran difíciles de comercializar, y ahora un prototipo en fase de estudio, como este del SSM, presentaba de nuevo la barra de seguridad.
El departamento de diseño no quería abandonar la idea de un habitáculo envolvente como el cockpit de los coches de carrera.

El habitáculo del S2000 ha tomado del SSM la idea de la carrocería rígida, no obstante el diseño sea completamente diferente. Quien se encarga de diseñar la carrocería de un vehículo deportivo normalmente no tiene la sutileza de colocar una barra de seguridad en una posición lo más alta posible. En el SSM, este problema de diseño se resolvió magníficamente.
Esa barra de seguridad inicial nos condujo al bastidor elevado en X. Naturalmente, los diseñadores de carrocerías llevaron a cabo muchas investigaciones, pero la idea de poner los refuerzos en una posición elevada siempre estuvo presente.

Si nos hubiéramos limitado a cortar el techo de una carrocería ya existente y a colocar los habituales refuerzos no hubiéramos obtenido la misma rigidez que hemos logrado con esta solución. Aún hoy me congratulo por haber conseguido una rigidez igual o superior a la de la estructura monocasco, un resultado ante el cual nos dijimos: "¡Hemos hecho posible lo que era imposible!".
En un determinando momento se pensó incluso reducir el tamaño de las ventanillas subiendo los largueros. "Será incómodo entrar en el vehículo"; "En el fondo, podemos sacrificar la entrada en un coche deportivo. ¡Lo importante es la conducción deportiva!": estos eran algunos de los comentarios que se podían escuchar. También queríamos el máximo nivel de seguridad en caso de colisión, por lo que obtener una alta capacidad de absorción de los golpes era fundamental. Tal vez pensáis que todo marchaba viento en popa, pero, como os podéis imaginar, no fue ciertamente un paseo. No dejábamos nada a medias. Queríamos obtener a toda costa los objetivos que nos habíamos fijado. Fruto de esta determinación nació el S2000.

No queríamos renunciar al robusto túnel central en el bastidor elevado en X. Queríamos colocar los asientos de modo tal que se pudieran percibir los movimientos de las ruedas traseras, pero sin cambiar la distancia entre ejes establecida ya en la época del SSM para aumentar el carácter deportivo. No podíamos modificar ni un milímetro la posición de los asientos, así que tuvimos que trabajar muy duramente para definir la estructura del conjunto.

Si pensáis que me he acalorado contando este episodio, ¡habríais tenido que ver cuál era el clima que se respiraba! Pero opinamos que esta atmósfera de encendida pasión siempre tiene que estar presente cuando se trabaja en el desarrollo de un proyecto. Los modelos innovadores y las nuevas técnicas nacen de la continua e incansable investigación, como es natural que así sea.