Una historia especial

Handling y dinamismo


“Evoluciones al aire libre" y "Conducción decidida y ágil”.

Creo que fue al año siguiente al del citado Salón del Automóvil, cuando se formó un equipo para fabricar un vehículo deportivo original. Buscábamos el qué y el cómo entre tantas ideas. Hubiera sido fácil dirigir nuestros pasos hacia el SSM, que ya había obtenido un gran éxito, pero Honda no busca caminos fáciles.

No dejábamos de discutir sobre cuestiones fundamentales: "¿Va bien el motor delantero con tracción trasera?"; "¿No es preferible un coupé?", etc..., conscientes de que sin un profundo estudio y pleno dominio de la materia no se podía fabricar bien un coche de este tipo. Sabíamos lo importante que era profundizar en las cuestiones fundamentales. Aprovechamos la ocasión para recorrer la historia de los vehículos descapotables. Alguien quiso resumirla sobre papel por orden cronológico, y recuerdo que se necesitaron por lo menos dos metros. También realizamos minuciosos estudios antes de decidir el concepto de automóvil.

Sobre la mesa no nacían buenas ideas. Nosotros, los del equipo de desarrollo, íbamos a la pista ubicada al sur de Suzuka para probar los distintos coches. Probamos el NSX, el Integra Type R de Honda y coches de otros fabricantes. Durante una jornada dejamos “libres” en el circuito a las personas que usualmente trabajan tras las mesas de las oficinas. Las apariencias engañan, y personas que parecían muy tranquilas se desataron al volante de los coches. ¡Ejecutaban a la perfección incluso las curvas más cerradas! ¡Si alguien ensuciaba la pista, luego la limpiaba con la escoba! Después, mientas nos relajábamos en el agua de las termas de Suzuka, intercambiábamos las impresiones de las pruebas en el circuito. A todos nos gustaban los automóviles que ofrecían una bonita conducción. No se trataba de una idea abstracta, era una opinión concreta y madurada después de hacer las pruebas en el circuito. Esta opinión resultó ser muy importante. En definitiva, nadie quería dejar las cosas a medias.

En el puente de mayo nos volvimos a reunir para conducir varios vehículos descapotables en el circuito de pruebas desierto, sólo con la compañía del gorjeo de los pájaros. Nos sentíamos bien en la estupenda zona verde que circundaba el circuito en esa primavera avanzada. Transcurrimos una jornada conduciendo varios coches y de tanto en tanto nos tumbábamos en el césped, deseando sentir durante la conducción esa maravillosa sensación de bienestar que nos produce el sentirnos en el corazón de la naturaleza.

Sucesivamente, probamos en Hakone varios vehículos descapotables más o menos recientes. Después de estudiar su comportamiento, nos gustaron los viejos vehículos como el Austin Healey y el Super 7. La dirección era rígida y las ruedas respondían bien. Así fue como tuvimos la idea de realizar un vehículo deportivo y moderno en el que la dirección respondiera de modo similar al de estos modelos “primitivos”.
En el transcurso de las pruebas poco a poco surgieron algunas expresiones significativas de nuestro concepto: "evoluciones al aire libre" y "conducción decidida y ágil". Queríamos un vehículo descapotable que corriera agradablemente en medio de la naturaleza, sin temor a carreteras tortuosas. Poco a poco nos fue conquistando el concepto de “real sport”, de prestaciones que permiten correr con decisión, pararse cuando se desee y tomar las curvas con gran agilidad. Ahora puedo afirmar que el concepto del S2000 se elaboró conduciendo.