Club S2000
Diego, Secretario del Club,
nos cuenta su experiencia personal con el S2000.
¿De dónde surgió tu pasión por el Honda S2000?
Diego tiene 51 años. Compró su Honda S2000 en agosto
de 2004, un vehículo totalmente nuevo, y según comenta
siempre me ha gustado comprarme los vehículos totalmente
nuevos.
Siempre había tenido claro el color que quería, rojo. El
interior de su vehículo es de piel negro. Después de dos
años con él comenta estoy encantado.
Diego no ha hecho ninguna modificación en su coche,
simplemente ha añadido una barra entre las torretas de los
amortiguadores.
La razón por la que se decidió a comprar un Honda S2000
fue por la sensación de placer, deportividad y libertad que la
conducción de este vehículo le proporciona. Diego siempre
ha sido un apasionado de la conducción deportiva, no en vano
anteriormente a su Honda S2000 tenía un Civic Type-R que
adquirió en diciembre de 2001.
La primera vez que tuvo la oportunidad de conducir un Honda S2000
fue con motivo de una actividad organizada por la revista de motor
Car & Driver, actividad que tuvo lugar el Circuito del Jarama
en Madrid en septiembre de 2003. Fue en ese momento cuando me
enamoré de este vehículo, añade. Se
enamoró del comportamiento de su motor, nobleza, clase y
distinción que emanaba de este coche. Después de esta
experiencia no tardó en adquirir su Honda S2000.
¿Qué uso haces de tu Honda S2000?
Diego comenta que intenta disfrutar de su coche todo lo que
puede. Aunque tan sólo los fines de semana debido a que
trabaja en el centro de Madrid y el tráfico en esta ciudad es
un caos y no disfruta conduciendo su vehículo en esas
condiciones. Por ello cuando llega el fin de semana le encanta ir
de ruta con su coche y disfrutar de la sensación de libertad
que su conducción le transmite.
Uno de sus lugares preferidos a la hora de conducir su Honda S2000
es la ruta de montaña situada en el Pas de la Casa (Andorra).
Es en este lugar cuando saca partido al buen comportamiento del
vehículo, tanto por la potencia de su motor como por
su comportamiento, dirección y exquisitez de la caja de
cambios.
Normalmente conduce sin la capota incluso en invierno me
encanta sentir el viento en mi rostro mientras voy conduciendo, la
sensación que uno siente es increíble añade
Diego.
Prefiere la conducción en solitario, pero siempre que ha
llevado a algún copiloto comenta que todos coinciden en lo
mismo, la fuerza y estabilidad del vehículo es impecable.

